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Cómo es un funeral laico: funerales no religiosos

Cómo es un funeral laico: funerales no religiosos

El rito de los funerales

Los funerales son un rito que se realiza para despedir o dar el último adiós a nuestros seres queridos. Para la mayoría de las personas, los rituales que rodean la muerte están estrechamente relacionados con la religión. Pero, ¿qué pasa cuando la persona fallecida era atea?.

Los funerales están impregnados de tradición religiosa. Cualquiera que sea la religión que practiques, hay ciertas tradiciones que determinarán cómo se desarrollará tu funeral. En el cristianismo, el funeral se centrará en la unión y encuentro de la persona fallecida con Dios y sus familiares que se hayan ya en el cielo. Las personas que velan a su ser querido, rinden homenaje a su vida.

¿Pero qué pasa si no eres religioso? Si estás planeando cómo organizar el funeral de un ateo, la ceremonia estará exenta de tradiciones religiosas. ¿Cómo pueden los amigos religiosos o miembros de la familia apoyar los deseos de la persona fallecida, a pesar de no estar de acuerdo con ellos? Para ello explicaremos antes en qué consiste ser ateo.

 Antes de conocer los funerales laicos: ¿Qué es el ateísmo? 

El ateísmo es la convicción de que no existen dioses. No es una religión o incluso un sistema de creencias, sino una falta de ella. Mientras que algunos ateos se identifican fuertemente con la ciencia y la lógica como un sistema personal de creencias, no es un requisito para identificarse como ateo.

Esto significa que los ateos no esperan pasar a una vida después de la muerte cuando ésta se termina. Para una persona de fe, la idea de que algunas personas no creen en ningún poder superior o Dios puede resultarles incomprensible. Esto es desconcertante cuando se habla sobre la muerte, porque la mayoría de las religiones prometen como recompensa una vida eterna después de la muerte.

Sin la promesa de una segunda vida reflexionamos: ¿qué impide a los ateos mentir, robar o hacer daño a otros? En este caso los ateos se rigen por la ética y las costumbres de la sociedad, pero de una manera secular. Un buen ateo tratará bien a los demás, acatará las leyes y respetará las creencias de los demás.

Comprender los funerales no religiosos 

Dado que los funerales religiosos suelen centrarse en el concepto de una vida futura, puede ser difícil saber qué es lo apropiado en un funeral laico. Si un ateo que asistiera al funeral de un cristiano transmitiera sus creencias científicas a los asistentes, proclamando que Dios no existe, no habría duda de que este comportamiento sería inaceptable. Por lo que en el caso contrario sucedería de la misma manera.

Organizar un funeral laico 

En cualquier funeral, están presentes amigos y familiares que se unen para compartir buenos recuerdos de los fallecidos. Esto también se hace en los funerales religiosos, pero es una tradición que no tiene un significado religioso, y que tienen en común todos ellos sea cual sea la religión.

Se hace un recorrido por la vida del difunto: sus recuerdos, vivencias etc. De tal manera que se respetan las creencias del protagonista y también permite que sus seres queridos se expresen sin hacer relación necesariamente a un sentido religioso.

Canciones y lecturas para funerales

Hay que tener en cuenta que en los funerales religiosos suelen leerse versículos de la Biblia, pero esto no casa en un funeral laico. Para respetar la vida de un ateo, hay que respetar sus creencias también. Esto no significa que las personas que lo velan y que sean religiosas no puedan rezar por él, siempre y cuando se haga fuera del servicio funerario por respeto.

 Para ello, las lecturas y canciones apropiadas para un funeral laico, deben carecer de matices religiosos. Pueden leerse por ejemplo, poemas o textos en prosa evocadores y relacionados con la vida del difunto.

 Rendir homenaje a la persona

Independientemente de la fe, es importante respetar los deseos de una persona fallecida. Es por eso que su funeral será un momento para celebrar su vida y dar un cierre de ésta a sus seres queridos. El propósito en todo caso es despedirse. Es por eso por lo que este tipo de homenajes puede ser dirigido por cualquier persona designada para este fin. A diferencia de los funerales religiosos que son oficiados por sacerdotes.

El énfasis en el funeral de una persona atea, se centrará en la vida que vivió y el legado y huella que ha dejado una vez se ha marchado.

Sea cual sea la creencia de cada uno, podemos despedirnos de nuestros seres queridos haciendo un homenaje a su vida sin que necesariamente tenga un carácter religioso. Lo más importante en definitiva es respetar las creencias y saber que también pueden llevarse a cabo funerales laicos.

 

 

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