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Funeraria Abrisa, expertos en tanatoplastia

Funeraria Abrisa, expertos en tanatoplastia

La tanatoplastia es el arte que le otorga  vida a la muerte. Para ello hay que entender que la filosofía de todo funeral es la de crear un momento exclusivo en la historia de una familia. Un momento donde se le rinde homenaje al misterio de la muerte y se reafirma el valor de la vida, a través del sentimiento que evoca ese ser querido que fallece.

Por eso, como momento exclusivo, la persona que fallece merece los mejores ornamentos. Y aunque buena parte de dichos ornamentos se ven reflejados a través del féretro, la floristería, el libro de firmas, entre otros elementos de la sala de velación, es el mismo cuerpo del difunto el que alcanza su máxima belleza y elegancia gracias a la tanatoplastia.

Es justo ahí donde toma protagonismo el arte de la tanatoplastia, cuya finalidad simplemente es la de maquillar y reconstruir, sobre todo el rostro del difunto pero a veces también otras zonas de su cuerpo, para que su apariencia sea vigorosa, evocando los grandes sentimientos que logró transmitir a lo largo de su vida; los mismos sentimientos que ahora reúnen a sus seres queridos para darle el último adiós.

La importancia del rostro

Claramente, la zona del cuerpo humano que más llama la atención siempre será el rostro. Y más aun tratándose de un funeral, donde el rostro es la prueba contundente que tienen los familiares para aceptar que la persona sí ha fallecido. Es natural que muchas personas no acepten el fallecimiento de una persona y necesiten observarlo a través del féretro para comprobarlo.

Este es un tema del que ya se ha hecho referencia en las entradas de nuestra web de Abrisa. Se trata de una cuestión psicológica, donde la parte emocional de la condición humana siempre intenta desafiar a la razón y a un hecho tan lógico como lo es la muerte. Aun en el caso de que la persona padezca de una enfermedad terminal, el familiar necesita avalar la verdad viendo al difunto.

Por eso, en Abrisa, el servicio del maquillaje de rostro es profundamente esencial. Así como el rostro se convierte en la comprobación del fallecimiento, también se convierte en la imagen más impactante que va a quedarse en la mente del familiar, razón por la que muchas personas deciden aceptar la verdad del funeral y no atreverse a mirar el rostro sin vida de la persona.

El caso es que gracias a nuestro servicio, el difunto logra reflejar una belleza única, sublimando a la tristeza misma que inspira su fallecimiento. El compromiso de nuestros profesionales siempre ha sido el de lograr que el rostro del fallecido permanezca en un estado de profundo sueño y paz.

Otras zonas del cuerpo en la tanatoplastia

En Abrisa, el 99% de las personas fallecidas suelen quedar a la vista de los familiares. Es decir, el cuerpo vestido queda exhibido, dejando a la vista zonas como los brazos, las manos y el cuello, entre otros. Todas éstas, son zonas que también deben ser maquilladas para intensificar la sensación de que la persona simplemente descansa en su sueño eterno.

Las manos sobre todo requieren de una atención especial, en tanto suelen ubicarse casi a la altura de la cintura. A menudo, las manos, debido al efecto de la no circulación de la sangre, adquieren un matiz purpura, por lo que gracias al maquillaje dicho efecto no es notable, ni con el paso de las horas en la sala de velación.

Lo mismo ocurre entonces con los brazos y el cuello. De hecho, el maquillaje del cuello supone una gran responsabilidad, ya que es justamente esa zona donde mayor notabilidad tiene el grupo de venas que comunican el flujo sanguíneo hacia el cerebro.

Casos críticos

Este servicio de maquillaje de los difuntos tiene una misión aun más crucial para aquellas personas que han fallecido en circunstancias como accidentes o bajo el efecto de enfermedades que deterioraron su apariencia física.

Por ejemplo, en el caso de accidentes que hayan dejado heridas notables en el difunto, es necesario utilizar elementos como latex, algodón de relleno, líquidos especiales u otros materiales cosméticos, corrigiendo por completo las marcas dejadas.

En ocasiones los familiares suelen preguntarnos sobre cómo se logró darle una presentación tan hermosa al difunto, y solo podemos comentarles de manera discreta, que es una cuestión derivada de la experiencia del profesional a cargo y sus técnicas cosméticas estudiadas durante años.